El metiche de marras

lo mirable del thurmasthell aquel

Loading...

Monday, May 28, 2007

Empresas televisivas

Ayer finalmente se cumplió la amenaza que pendía sobre radio caracas venezuela. Hugo Chavez llevó el berrinche hasta el final.
No me voy a erigir en censor ni apapachador de tal acción, que es a los venezolanos les corresponde.
Lo que quiero comentar es el papel que Televisión Azteca viene representando desde el inicio del conflicto... y también Televisa.
Pues no puedo evitar recordar la frase "si ves a tu vecino rasurar, pon tus barbas a remojar".
Bueno, pero estas televisoras están seguras de que aquí no les pasará nada... por el momento. Ya cumplieron su parte con el poder erigido artificiosamente y debido a eso pueden darse sus baños de pureza. Lo que me llama la atención es el hecho de que sus respectivos analistas centren sus comentarios en la figura despótica y represiva del cuasi dictador Chavez, cuando en casos similares o paralelos se dedican a reafirmar su "estricto apego a la ley", en violaciones tan evidentes como aquella intervención de Tv Azteca en Canal 40 ¿se acuerdan?.
Bueno, pues haciendo un recuento, estos analistas deberían centrarse, en este caso, también en la pura cuestión legal.
Así de sencillo.
P.D: Con gente como aquella, mexicanitos metidos en la embajada de Venezuela en supuesto apoyo a Chávez, aún por sobre los venezolanos que ahí había, a uno le dan ganas de dejar de apoyar causas, sean de la índole que sea.
De pésimo gusto y peor tacto.
en fin, así está la cosa.

De tortillas volcadas

Dueños absolutos de la opinión y la conciencia de las masas, retoman antiguos rituales en su momento satanizados por ellos mismos, para convertirlos en pastiches al servicio de sus intereses. Así, el grito rasposo de Joan Jet declarando su amor por ese ritmo peligroso y clarificador, se convierte en un mohín coqueto en voz de Britney Spears. La declaración de principios y la pintada de raya que en su momento hacía Alaska y Dinarama con “A quien le importa”, recibe un baño de mojigatería y frivolidad retomado por Talía. Recientemente asistimos al penoso espectáculo de ver a una vieja gloria del Heavy Glam, Dee Snider de Twisted Sister, regalando a los empresarios un tema que en su momento fue el grito rabioso contra las prácticas deshumanizantes de los empresarios. Para redondear la puñalada, se le da a una partida de matalotes el permiso de usar ese tema ahora en contra de quienes inicialmente deberían cantarla.
Así es damas y caballeros, “No lo aceptaremos” es la voltereta de la tortilla. Si antes uno podía decir No acepto que me quieras enjaretar tu… (cualquier cosa que en términos personales neguemos), ahora es un “Pobre de ti si te atreves a… (robo hormiga, clonación de pelis y música, cuestionar altos intereses de los bancos, protestar por el alza en los precios).
¿Qué más nos depara nuestro querido México enpanizado?

Friday, May 25, 2007

Regreso a Azotea City

pues ya estoy plenamente instalado en mi nueva casa, que en realidad es mi antigua casa.
Regresé a mis orígenes, o al origen de mis desajustes monetarios, o al...
...mismo sitio donde comencé mi vida en pareja, y de la cual no reniego en absoluto, a menos que esta disminución en el costo de la renta me haga un poco más lento de haceres de lo que he venido siendo en estos últimos tres años.
Bueno, las noches anteriores he estado mirando la ciudad de Tlaxcala a través de unos binoculares desde mi privilegiada situación cerca del cielo.

(Jejejeje, no puedo evitar que me guste el cine melodramático con Pedro Infante en los protagónicos).

Casi nada ha cambiado por aquí. Casi los mismos vecinos, casi la misma panorámica, casi la misma temperatura, casi la misma vida inerte, casi la misma situación política, casi todo que me aplasta en una oleada de refrescante retroceso temporal.

Hasta me da por pensar que en Tlaxcala no gobierna el pan, que todavía circula el dinero con facilidad y no a duras penas, que el presupuesto se aplica en lo que realmente importa, que los funcionarios del IET no son panistas, que los del PRD no se andan jaloneando por las sobras con que los maicean para que se queden tranquilitos, que los diputados aprueban leyes efectivas y no se perdonan mutuamente sus ausencias ni sus dispendios, que los funcionarios públicos terminan en tiempo y forma sus cargos en lugar de dejar todo botado en pos de una candidatura...

...que tengo 52 proyectos y todos están siendo realizados.
...que debo bajar y terminar de escribir otro cuento.

Thursday, May 10, 2007

El arroz de todos los moles y la lana redentora

Como arroz de todos los moles que soy, hace dos días fui jurado en un concurso de oratoria en el patio vitral del congreso del estado. Aprendí cosas, temas, inflexiones corporales y verbales, asuntos de improvisación y datos históricos sobre Tlaxcala y su erección como estado libre y soberano en el Constituyente de 1857, en el que, entre otros, estuvo Mariano Sánchez.
Por la tarde, vía correo electrónico, recibí la noticia de que dos de mis fotografías habían sido escogidas para ser incorporadas al libro sobre Derechos Humanos en Tlaxcala, luego las pongo en el otro blog.
Hoy acabo de regresar del Centro cultural de Zacatelco, al que llevé cinco cuadros (acrílico en aerosol / caple), que se expondrán junto a otros pintores del Estado de México (Omar Casillas y ADRE) y una más de Tlaxcala (Adriana Banda).
Mañana estaré dando un Taller de Esténcil en Ixtenco, para al final de tres semanas crear un mural urbano colectivo entre los chavos de la zona.
Y por último, el domingo voy de Maestro de ceremonias en un evento convocado por cierto sujeto candidato de no me pregunten qué partido porque entonces me sentiré mal.

La lana es la lana, a en mis actuales condiciones no estoy para melindres.

Madres de la educación

En la celebración del Día de las Madres del Magisterio estatal, se puso de manifiesto la alta calidad educativa con que cuentan las maestras y la que endilgan día con día a sus alumnos.
Por principio de cuentas, a un evento convocado a las ocho de la mañana, hubo algunas que llegaron desde las seis para apartar lugares en las primeras filas. De nada servía que les dijeran, en todos los tonos posibles, que esas filas eran para las autoridades del sindicato. Hubo quien de plano, mano en cintura, mentó madres.
Por fuera del lugar del evento, el caos que generaron al estacionar en lugares indebidos sus vehículos era desesperante. La educación vial brilló por su ausencia ante la desesperación de los automovilistas que desatinaban a pasar por ahí en carrera desesperada por llegar a tiempo a sus trabajos.
Luego, a la entrada del recinto, los empujones, atropellamientos, jaloneos y agandalles me hacían pensar más en un partido de fútbol que en una fiesta cuyas participantes son las responsables de los buenos modales de los miles de niños a su cargo.

Wednesday, May 02, 2007

para sacudirse telarañas

Nada mejor que una tragedia.
El lunes llovió en un volúmen que mi casa no soportó. Dos horas de tromba y el colapso del sistema de drenaje de la colonia ocasionaron el desastre. Cuando llegué lo primero que me extrañó fue que la puerta estuviera pesada, pero al meter el pie y sentir el ploch del agua, la esperanza se me fue a los pies. Al encender la luz y ver flotando por todo el cuarto una cantidad considerable de libros estuve a punto de soltarme a llorar. Recorrí toda la casa y comprobé que no había rincón sin agua.
Todo, todo, inundado.
Agua puerca, lodo, basura y trozos de mierda flotando gracilmente por toda la casa eran un cuadro que me shoqueó.
Con cubetas nunca habría acabado de vaciar mi casa, así que de plano a punta de martillo rompí los bordecitos que protegen contra las lluvias leves y que en este caso se habían convertido en trampas que impidieron el desagûe.
Cuando mi chica llegó y vio el desastre, se me anudaron las palabras al mirar su rostro de desolación y de inmediato la emprendió contra cualquier cosa. Me culpó por haberme negado a mudarnos a los primeros síntomas de inundación el año anterior, se culpó por hacerme caso, culpó al casero por no tener casas más seguras y culpó hasta a dios por ser dios.
Y eso que a ella nole tocó meter los pies en el agua, sólo alcanzó a encontrar la cuarta parte del lodo; lo demás ya lo había sacado. Aún así, nos pasamos gran parte de la noche y la madrugada, esparciendo en mesas y sillas algunas cosas para que se escurrieran.
Después de medio limpio el baño encendí el boiler y nos bañamos procurando guardar agua jabonosa con la que fregar alguna zona del suelo. Afortunadamente nuestra ropa, toallas, sábanas, un par de zapatos de ella (los que usaría al día siguiente), y el colchón, no habían sufrido daño alguno. Dormimos envueltos en las sábanas y cobijas con un sueño aislado. En toda la casa el olor era nauseabundo.
Al día siguiente me sentía con esa sensación de cruda alcohólica que ya hace mucho no sentía. Todo era resultado del olor. Ella se fue sin desayunar, sin despedirse, y sin el beso mañanero. Yo me dediqué a subir cosas a la azotea a asolearse.
Cuando regresó llegó de mejor humor, había estado en el desfile del sindicato con motivo del día del trabajo y llevaba en las manos algunas bolsitas de lunch. me habló, se disculpó por su exhabrupto nocturno y entre los dos seguimos limpiando la casa. Comimos calabacitas con queso que ella había cocinado la tarde anterior y por la noche, ante la amenaza de otra lluvia, me ayudó a rellenar costalitos de tela con arena para formar otros diques temporales en lo que reparamos los que rompí.
pero la cosa se ha ido apaciguando. Anoche hicimos el amor y comentamos el tipo de mobiliario que construiremos en la nueva casa, quede hecho, es la misma en la que estuvimos hace casi cinco años.
Hoy salió al trabajo, se despidió de mi con ojos sonrientes y yo estoy aquí, a la vuelta de mi casa, escribiendo esto mientras el sol termina de secar nuestros zapatos. Ahora que regresé. voy a tirar cajas y cajas con papeles que consideraba importantes y que curiosamente, ni siquiera estoy contemplando revisar.
Pondré a secar las fundas de mis acetatos y pondré en cajas de cartón las cosas secas, esperando que mañana o pasado, un camión de mudanzas nos lleve a otra casa.